La receta que os traigo esta semana viene de uno de mis blogs de
referencia: "cocina sana y facil". El nombre ya lo dice todo, está repleto de recetas
sin complicaciones y saludables. Yo os recomiendo que os deis una vuelta porque
no tiene desperdicio. Yo cada vez que quiero hacer verdura o legumbre entro y
cacharreo por su cocina y siempre, siempre me llevo alguna idea o receta.
De repente nos ha llegado el calor, hace dos semanas estaba
nevando y ahora vamos en camiseta, no hay quien entienda nada. Ya me imagino
que no apetecerá mucho un plato de cuchara pero tenía pendiente publicar esta entrada. A pesar de ser garbanzos, es una receta ligerita. Por lo menos una vez
por semana hay que comer legumbres y no todo van a ser ensaladas de legumbres para combatir el calor!!! Os prometo
que esta forma de prepararlos os va a encantar.
Si queréis ojear la receta original de Ruqui , os dejo el enlace.
Ella no hace trampas como yo, que utilizo garbanzos de bote y calabaza ya
pelada y envasada pero me gusta como queda y además hay veces que tengo que
pasar en la cocina solo lo estrictamente necesario, por falta de tiempo, sin contar
que soy un poco desastrillo y se me olvida muchas veces poner los garbanzos a
remojo la noche anterior. En fin, no dejéis de visitar su receta.
Ingredientes: (2-3 personas).
- 1 bote de garbanzos cocidos (400 g.)
- 1 paquete de calabaza pelada y troceada envasada al vacio (400 g).
- 1 cebolla mediana picada fina.
- 1 diente de ajo curioso picado fino.
- 3 cucharadas de salsa de tomate frito.
- 1 cucharadita de pimentón dulce.
- 1 hoja de laurel.
- Caldo de verduras.
- Sal y pimienta.
- Aceite de oliva.
Elaboración:
Ponemos a pochar la cebolla y el ajo con un chorrito de aceite y
la hoja de laurel. Lo dejamos a fuego bajo, para que se vaya haciendo
lentamente, hasta que empiecen a
dorarse. Mientras vamos lavando la
calabaza y cortamos a cuadraditos.
Cuando el sofrito esté
listo, subimos el fuego y añadimos la
calabaza, vamos dando vueltas para que no se queme la cebolla y salpimentamos
el conjunto. Antes de añadir los
garbanzos, los lavamos bien del líquido de conserva. Aclaramos hasta que deje de
salir espuma.
Añadimos los garbanzos bien escurridos y removemos, dejamos unos
dos-tres minutos para que se asienten los sabores. A continuación completamos
con el resto de ingredientes: la salsa de tomate, el pimentón y cubrimos con el
caldo de verduras. Echamos una pizca de sal y pimienta y cerramos la olla.
Cuidado con la sal, los caldos envasados ya vienen salados de por sí. Es mejor
que os quedéis cortos y rectifiquéis al final.
En mi olla, yo lo dejo unos 7 minutos, desde que sube, a fuego
bajo. El resultado es que la calabaza prácticamente se ha deshecho, quedando un
caldo espeso, riquísimo!!! Rectificamos de sal y servimos espolvoreado de nuez
moscada y pimienta negra recién molida.
Esta receta es muy rápida y fácil de preparar y os puede
solucionar hasta dos días (depende de lo que comáis claro), es perfecta para
llevar de tupper al trabajo y si sobra pues al congelador.

